Con la luna llena sobre nosotros y la suave brisa abrazando nuestra desnudez...
Sintiendo como nuestros cuerpos se fundían con cada caricia, cada beso, cada sacudida...
Sabiendo que, aún sin nada que poder ofrecerte, quieres que mi camino vaya de la mano del tuyo...
Es hora de vivir nuestra aventura en pelotas.