A veces, en la mas completa oscuridad nocturna,
me falta el aire.
Siento que el mundo se me va a echar encima.
Que los monstruos están al acecho.
No encuentro el interruptor. No se donde queda el norte, donde el sur. Solo hay miedo.
Un miedo que me paraliza.
No sé donde estoy ni quien soy.
A veces, dormimos juntos. Y no busco ningún interruptor.
Solo necesito abrazarte mientras duermes. No me importa dónde estoy ni los monstruos que nos puedan acechar.
Sé que tú estás a mi lado. Y con eso me basta.