25 de julio de 2015

Cobarde

Cierro mis labios para no decir "no puedo".
Tapo mis oídos para no escuchar a mi razón,
decir que no es posible.

Y cubro mis ojos para no ver, no quiero ver. No quiero saber nada a excepción de éste sentimiento que quisiera fuese amor pero, dime... ¿quién conoce la naturaleza del amor?

Así, aunque el mundo gire a nuestro entorno, calculando los espacios y los tiempos,
el cómo y el cuándo... No quiero saber nada.

Cubro mis ojos, mis oídos y mis labios y me dejo arrastrar por este sentimiento sin saber si será para un segundo o para una eternidad.

Sólo sé que, en este microscópico instante, en esta décima perfecta, mi vida es más bella, menos triste. Y contigo a mi lado será mejor.