3 de mayo de 2010

Irresponsable



Llámame irresponsable por tirar mis principios por la borda;
por vivirte de esta forma que no tiene medida, que no se contiene a sí misma.

Por dar la espalda al mundo, a las cosas, y sentarme a ver atardeceres cómo si nada importara.

Por querer olvidar el mundo recostado cada mañana en tu pecho.
Llámame irresponsable por no recordar que mañana, o quizás pasado,
cuándo tú te hayas ido, tendré que recoger los retales de mi vida
de esas altas ramas e intentar recomponer algo coherente con lo que seguir andando.

Llámame irresponsable, imprudente si quieres, pero ahora ven.
Siéntate en la hierba, mira ese cielo rosa y azul,
cógeme la mano, dime que me quieres, o mejor no digas nada.

Bésame

Desnúdame

Fóllame

Súbeme por fin ahí arriba dónde tu sabes,
junto a esa estrella que sólo alcanzaré cuando esté entre tus brazos.